Klondike es un juego de cartas para una persona con una baraja francesa de 52 cartas. Tienes que ordenar toda la baraja en cuatro montones, uno por palo, cada uno del as al rey. Arriba tienes el Klondike de siempre, con los dos modos de robo. Aquí te contamos de dónde viene el juego, cómo se reparte y con qué frecuencia se puede ganar una partida.
El Klondike se jugaba con cartas de verdad mucho antes de los ordenadores. Aun así, casi todo el mundo lo aprendió con el Solitario de Microsoft, que venía con Windows 3.0 en 1990. Lo programó Wes Cherry cuando era becario en Microsoft, y la baraja la diseñó Susan Kare. Desde entonces el Solitario estuvo en todas las versiones de Windows. Windows 8 lo sustituyó por Microsoft Solitaire Collection, que incluye también Spider, FreeCell (el Carta Blanca de Windows), Pirámide y TriPeaks. En 2019 el Solitario de Microsoft entró en el World Video Game Hall of Fame. En español se le llama simplemente solitario, y en inglés británico, Patience.
Las cartas se reparten en siete columnas, que forman la mesa. La primera columna recibe una carta, la segunda dos, y así hasta siete cartas en la séptima. Son 28 cartas, y solo la de arriba de cada columna queda boca arriba. Las otras 24 van boca abajo al mazo. Encima de la mesa hay cuatro huecos vacíos para las bases.
En las columnas se baja de valor alternando colores, así que un seis rojo va sobre un siete negro. Una escalera boca arriba se mueve entera. Cuando una carta boca abajo queda al descubierto en una columna, se le da la vuelta. En una columna vacía solo puede ir un rey o una escalera que empiece por un rey. Todos los movimientos permitidos están en la página de reglas del solitario.
El modo de robo decide cómo se usa el mazo. Si robas de una en una, pasas las cartas de una en una al descarte, y todas se pueden jugar en cada pasada. Si robas de tres en tres, salen tres a la vez y solo se puede jugar la de encima. Las de debajo solo entran en juego cuando usas la que las tapa. Robar de tres en tres es el modo difícil, y es con el que arranca el juego en este sitio. Cada modo tiene su propia página, con más detalle y la partida ya configurada: robar de una en una y robar de tres en tres.
Si pudieras ver todas las cartas, robando de una en una se podría ganar alrededor del 80 % de las partidas. Pero no las ves. Veintiuna cartas empiezan boca abajo en la mesa y el orden del mazo es desconocido, así que algunas decisiones son a ciegas, y una mala elección puede hacerte perder una partida que tenía solución. Por eso los porcentajes reales de victoria son bastante más bajos que el 80 %. Robando de tres en tres la cifra baja todavía más, porque algunas cartas del mazo cuesta alcanzarlas. Unas pocas partidas no se pueden ganar hagas lo que hagas. La guía de estrategia explica los hábitos que convierten en victorias más partidas con solución.